viernes, 3 de abril de 2015

Teresa de Ávila.

Fumarolas : 31 marzo 2015, Martes Santo.

Ya que celebramos el quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa, hablemos de la santorra de Ávila. ¡Qué mujer tan inquieta! No me extraña que la princesa de Éboli, la del ojo tapado, se enfrentara a ella.
-¿Quién fue esta princesa?
-Era hija de don Diego Hurtado de Mendoza, y casó con el príncipe de Éboli;  a la muerte de su esposo, poseyó una de las mayores fortunas de España. Se retiró entonces al convento de carmelitas de Pastrana, que había fundado Santa Teresa a instancias suyas.
Santa Teresa, fundadora de conventos, tuvo que enfrentarse a mil peligros que le salían al paso; y los viajes entonces no eran de coches y aviones, sino a base de carros y mulas por duros caminos.
Uno de los lugares a donde ir este verano puede ser a visitar uno de los santuarios o monasterios que hay repartidos por España. En algunos piden el más estricto respeto a la vida monacal. Quizás sea un aliciente más para buscarlos. La paz y tranquilidad que hay en ellos no se encuentra fuera.
Las hospederías de los más de quinientos santuarios y monasterios como el de Santo Domingo de Silos, en Burgos, o la Hospedería del Monasterio de  Guadalupe, en Cáceres, proporcionan un descanso necesario para desconectar de la rutina y reponer fuerzas: ambiente relajado y excelente cocina.
¿Qué mejor que visitar el Convento franciscano de Santa Ana en Jumilla? La ayuda que aportemos a los pocos frailes que pueda haber en las celdas donde estuvieron el beato Andrés Hibernón, Ayala, San Pascual, con la Biblioteca y el Museo, valen la pena.
Yo de ti probaría. Las playas se conocen; las discotecas ya sabes. ¿Qué mejor que ese contraste de ruido y multitudes al silencio y soledad del monasterio? ¿Por qué no lo pruebas? ¿Por miedo quizás a que los hijos quieran quedarese entre sus muros para el resto de su vida? La vida de los frailes fue siempre ejemplar.

Francisco Tomás Ortuño.  Jumilla (Murcia)

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