Fumarolas : 18 abril 2015
Fragmento
Los Presidentes europeos se reunieron para tratar de la situación que se vive en Venezuela. Como algo se mueve por Cuba en favor de las libertades –Castro y Obama se estrechan la mano en público, cosa que no ocurría en mucho tiempo-, los europeos pensaron que Maduro estaría menos verde y querría secundar a su amigo Raúl -¿Cómo seguirá Fidel, que lo tienen secuestrado?-. Pero este mandatario saltó del asiento como picado por cien abejas de un panal.
“¡Dejad en paz a Venezuela y cada cual que se meta con su madre si quiere, pero no con mi país!”. En su alocada verborrea, como es frecuente en los débiles, llamó a Rajoy “rajao” y otras lindezas provocadoras, que entre países son, más que palabras, insultos que rompen las relaciones de amistad que pudieran existir. El Gobierno de España llamó al Embajador venezolano para exigirle rectificaciones diplomáticas.
Con la globalización, veo que el mundo es como una familia numerosa, y de algunos depende que haya paz o que haya guerra. En menos que se cuenta, se arma la de San Quintín. “Pues te quito lo que es mío”, “Pues no te doy petróleo”. Basta que mires a uno serio para que haya en cadena un sinfín de protestas.
-Difícil la paz en el planeta con tantos países y tantas cabezas mediocres en el poder. Son las cabezas, Calixto, que no razonan bien.
-Mientras haya envidia, soberbia, avaricia y otros pecados no tendremos paz.
Francisco Tomás Ortuño. Murcia
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