jueves, 28 de mayo de 2015

Limpia, fija y da esplendor.

Fumarolas : 28 Mayo 2015, jueves, San Eugenio
Fragmento
-¿Has dicho “en quince o veinte días” por “dentro de quince o veinte días, doctor?”.
-No quiero salirme de la Academia, pero a veces, cuando no me ve, digo lo que quiero, mal que le pese.
-¿Esto por ejemplo?
-Sí, esto por ejemplo, que no veo mal decir “en” por “dentro de” si no perjudico a nadie. Verás como terminan los académicos por claudicar y un buen día leemos que el Diccionario lo ha admitido. Es el pueblo el que decide. Los académicos están al acecho, y lo que oyen que se sale de las normas establecidas, lo  siguen con disimulo, como si no lo oyeran. Que se repite, tocan la campana: “¡Incorrecto!”. Pero si a pesar de su advertencia siguen oyendo la incorrección y el río se desborda por varios sitios, cada vez con más descaro, se reúnen en un salón de la Academia, a puerta cerrada, y lo admiten.
La Lengua es un ser vivo difícil de parar. Algo así como la vida misma, ¿quién la puede detener? Las madres quisieran detener el tiempo para que sus hijos no crecieran, pero no es posible. Nosotros quisiéramos detener un río caudaloso, pero no hay fuerza humana que lo consiga. Pues la Lengua es lo mismo. La Academia, que presume de limpiar, fijar y dar esplendor a la Lengua, no puede hacer y deshacer a su capricho.


Francisco Tomás Ortuño.  Murcia

No hay comentarios:

Publicar un comentario