Estoy leyendo “La máquina de leer los pensamientos”, de André Maurois –André Maurois es pseudónimo de Emile Herzog, novelista francés que nació en 1885-. Me llamó la atención leer en una de sus páginas que “acostarse temprano y levantarse temprano” son motivo de felicidad. Creo que no se puede generalizar, por eso de los biorritmos que todos vamos conociendo.
Es atractiva la novela de Maurois. Nada menos que una máquina de leer los pensamientos. Un catedrático de lengua francesa es invitado a dar clases en la Universidad de Westmouth por su presidente señor Spencer, con el consiguiente traslado a América con su esposa Susana. Allí conocen, entre otros compañeros, a Hickey, que ha inventado una máquina con la que puede leer lo que piensan los demás. No quieras saber la que se arma cuando el catedrático la utiliza con su mujer; ésta luego con su marido, etc. Te recomiendo que la leas. Es de gran imaginación, de una prosa magistral y de un gran maestro de la literatura contemporánea.
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